El Pacheco Racing tuvo un fin de semana con buen ritmo en el Canav de Termas

Arturo Pacheco y Ariel Martínez tuvieron un destacado comienzo en el Rally Raid Termas de Río Hondo, pero un problema mecánico los obligó a abandonar después de completar la primera etapa. La dupla mendocina había ganado el prólogo y se perfilaba como una de las protagonistas de la competencia.
Arturo Pacheco y Ariel Martínez llegaron al Rally Raid Termas de Río Hondo con buenas expectativas y rápidamente demostraron que estaban para pelear adelante. La dupla de Maipú, Mendoza, fue la más rápida entre los autos en el prólogo y luego mantuvo un sólido ritmo durante la primera etapa del evento, correspondiente al Campeonato Argentino de Rally Raid (Canav). La carrera se disputó del 7 al 9 de agosto.
“El prólogo fue el primer contacto con la camioneta y con la carrera. Tanto Ariel como yo nos sentimos muy cómodos y la Toyota funcionó como esperábamos. Terminamos primeros entre los autos, así que arrancamos de la mejor manera. La camioneta se comportó muy bien y la navegación de Ariel fue impecable”, explicó Pacheco.

El sábado, después de un extenso enlace, la dupla salió decidida a encontrar rápidamente el ritmo. Y lo consiguió. Durante la primera parte de la jornada logró establecer una diferencia importante respecto de sus principales rivales, por lo que luego optó por administrar el ritmo, también teniendo en cuenta el consumo de combustible.
“Veníamos haciendo una etapa prolija y larga. En la primera parte habíamos logrado sacarle una diferencia importante al segundo, por lo que en la segunda decidimos bajar un poco el ritmo. Además, veníamos justos de combustible y no estábamos seguros de llegar cómodos, así que no íbamos a fondo”, relató el piloto mendocino.
La jornada, sin embargo, terminó complicándose. Pacheco y Martínez se quedaron encajados en uno de los sectores y, después de conseguir salir, también colaboraron con otros competidores que necesitaban superar el paso por un río. Más adelante apareció el problema que terminaría definiendo su participación en la carrera.

“La camioneta comenzó a fallar. Finalmente descubrimos que un inyector se había trabado, terminó dañando un pistón y eso provocó la rotura del motor. Pudimos completar la etapa, pero perdimos muchísimo tiempo intentando encontrar el problema”, contó Pacheco.
El abandono dejó a la dupla sin la posibilidad de pelear por la victoria, especialmente después del rendimiento mostrado durante el prólogo y buena parte de la primera etapa.
“Estábamos convencidos de que podíamos ganar la carrera de punta a punta. La camioneta va muy bien, nos sentimos muy cómodos y veníamos andando muy rápido. Pero los fierros son fierros y estas cosas pueden pasar”, reconoció.

Más allá del resultado final, el piloto de Maipú se llevó una experiencia positiva de su primera participación en un rally de estas características. Acostumbrado a competencias con terrenos más trabados y técnicos, el recorrido santiagueño representó un desafío diferente, marcado por sectores de alta velocidad.
“Nunca había corrido un rally de estas características. Estoy más acostumbrado a terrenos trabados, técnicos y lentos. Acá encontré sectores muy veloces, con muchos kilómetros a fondo en quinta marcha. Fue algo nuevo para mí y realmente me gustó mucho”, destacó.

El balance, entonces, quedó lejos de limitarse al resultado deportivo. Pacheco valoró especialmente la posibilidad de compartir la competencia junto a Martínez, amigos y familiares, un aspecto que también forma parte de la motivación para afrontar este tipo de desafíos.
“Más allá del abandono, disfrutamos muchísimo la experiencia. Compartimos la carrera con amigos y con la familia, que al final es una parte muy importante de todo esto. Obviamente nos hubiera gustado terminar y pelear por un gran resultado, pero el rally también pasa por vivir estas experiencias y compartirlas con la gente que uno quiere”, concluyó Pacheco.
Texto: Luciano Schiffer – Somos Dakar
Fotos: Paco Foto Agencia


