La piloto española Laia Sanz apuesta una vez más al Rally Dakar tras un gran año en el Campeonato Mundial Cross-Country. Intentará mejorar el histórico noveno puesto logrado en 2015.

La mayor representante de las mujeres en el Rally Dakar en la actualidad realizó la presentación oficial de su equipo y comenzó a palpitar lo que será la 40ª edición de la Odisea, en la que buscará nuevamente ganarle a la carrera, pero, además, seguir consiguiendo resultados históricos que la acerque a los primeros lugares.

Es que tras un 2017 lleno de actividad, Laia Sanz obtuvo un tercer puesto en una etapa del Mundial de Rally Cross-Country que la catapulta como uno de los mejores Raiders en hoy en día, teniendo en cuenta que forma parte de un equipo privado no oficial, es decir, sin el total apoyo de su marca.

Aún así, está claro que conducir una KTM también es un plus para esta gran deportista. La española sigue aspirando a un top 10 de cara al arribo a Córdoba.

A ese respecto, Sanz señaló: “Llego mejor que las dos últimas ediciones. He hecho muy buen trabajo tanto físicamente como encima de la moto. Me siento en forma y con la ventaja de la experiencia adquirida”.

“He dado un salto de nivel en moto de enduro y eso creo que me ha ayudado también de cara a la de rally. Haber trabajado tanto para intentar ganar el mundial me ha ayudado a mantenerme muy en forma durante todo el año. Además, no he tenido ninguna lesión y he podido disfrutar de más continuidad en los entrenamientos. Todo eso se acaba notando”, se ilusiona Laia.

Hizo hincapié también en el material que posee para competir: “Me anima mucho ir con esta moto y creo que me puede ayudar a dar un salto importante adelante, porque es menos física que la anterior 450 Rally y eso, quizá por el hecho de ser chica, es algo que noto más que los otros pilotos del KTM Factory Rally Team. Eso me puede beneficiar mucho. Con ella siento que tengo más seguridad porque es más noble, desgasta menos físicamente y disfruto aún más. Cuando tienes que ir tantas horas encima de la moto tienes que confiar en ella y ésta me da esa confianza”.

Por otro lado, se mostró atraída por el recorrido propuesto por la organización: “Me gusta que el Dakar vuelva a Perú. Allí nos encontraremos muchas dunas, que es algo que los últimos años había echado de menos. Creo que con Marc Coma diseñando la carrera habrá mucha navegación, pero la segunda semana será más complicada porque tendremos dos etapas maratón, saldremos de la altitud y el frío de Bolivia para entrar en el calor del verano argentino y nos encontraremos las etapas normalmente más temidas: las de Belén y Fiambalá, que serán muy duras. Ahí es donde pasarán cosas importantes, más que en la primera semana”.

Finalmente, opinó sobre la estrategia que debe utilizar para llegar al final de la mejor manera: “navegar bien y gestionar correctamente la carrera pensando en la segunda semana. Los otros años te encontrabas una primera semana muy dura y una segunda más floja. Esta vez pienso que la dificultad irá in crescendo, así que habrá que guardar energías para la parte final”.

Citas textuales: cortesía del equipo de prensa de Mediagé Comunicación.