El piloto español estará al mando de un vehículo adaptado con el que intentará pelearle de igual a igual a los equipos oficiales en el Dakar 2018. Su objetivo es finalizar entre los primeros 20.

Este martes se realizó la presentación para el Rally Dakar 2018 del Repsol Rally Team, el equipo español que tiene como exponente a Isidre Esteve. Luego de sufrir una lesión en la médula ósea en 2007, Esteve hizo todo lo posible por volver a competir en carreras offroad.

 

Así, se pasó de la categoría motos a coches, donde ahora está al mando de un prototipo preparado por Sodicars Racing, modelo BV6. El vehículo posee un motor BMW 3 litros biturbo diésel de 340 CV, chasis tubular y cambio secuencial.

Participará de la categoría T1.2, sin embargo el objetivo del español es finalizar en el top 20 de la general, con la ilusión de pelearle de igual a igual a los equipos oficiales durante todo el Rally Dakar.

“Estamos contentos, porque a lo largo del año hemos aprendido mucho tanto del coche como del funcionamiento del equipo. Era importante hacer kilómetros, porque el cambio es muy radical respecto al año pasado y necesitábamos ver cuál era el comportamiento del prototipo en las dunas y cómo nos sentíamos nosotros en carrera. En general, estamos muy satisfechos”, sostuvo el propio piloto.

Con respecto al vehículo, aseguró que “ya tenemos un verdadero coche de carreras, con chasis tubular, más potencia, cambio secuencial y suspensiones Donerre. Todo el conjunto es mejor y nos permitirá ser más competitivos”.

También hizo hincapié en el objetivo personal de esta edición de la Odisea: “Mi gran ilusión es repetir en coche lo mismo que hice en su momento en moto, es decir, formar parte de ese reducido grupo de pilotos que tienen opciones de ganar especiales y carreras. Vamos en la buena dirección, aunque todavía estamos un peldaño justo por debajo de los equipos oficiales. Si en alguna etapa nos pudiéramos mezclar con ellos, sería genial. Durante la primera semana me gustaría estar entre los 25 primeros y, ya en la segunda, si pudiéramos estar más cerca del 15 que del 20, nos sentiríamos muy felices”.

Por último, recordó sus problemas motrices, pero señaló que, hoy en día, no son una barrera para no dejarle ser animador del rally: “Mi discapacidad ya no me impide ser competitivo de verdad”.