El orgullo argentino pudo realizar con éxito todo el recorrido del #Dakar2017. En su camino a Buenos Aires, Somos Dakar tuvo el enorme privilegio de viajar junto a la familia Blangino y compartir todas las muestras de cariño que recibieron Pipo Blangino (piloto) y Luciano Gagliardi (navegante).

Cada kilómetro que recorría el Rastrojero significaban cientos de personas que se agrupaban en las veredas de los barrios y en las banquinas de las rutas para saludar a la hermosa camioneta amarilla.

Pipo, fiel a su estilo, paró muchas veces para saludar a sus fans. Además, colmó estaciones de servicio y locales de comida donde decidió estirar un poco las piernas.

Su familia se unió a su trayecto, incluso su hijo menor, de sólo unos meses. Junto a sus fans, partimos en caravana hacia el podio final, donde Pipo y Gagliardi gritaron campeón. Porque completar el Dakar con este emblemático vehículo significó un logro difícil de igualar.

El Rastrojero finalizó el Dakar en el puesto 36 con un tiempo de 59 horas, 52 minutos y 24 segundos en la parte cronometrada. Para muchos, el Rastrojero le ganó a Peterhansel.