Tras ganar el Rally Dakar de 1983, el experimentado Jacky Ickx, que ya había triunfado en numerosas carreras de resistencia de aquellas épocas con Porsche, le propuso a la marca alemana animarse a participar del mayor desafío deportivo automotor.

Así fue como en 1984, apareció en la inscripción uno de los coches más hermosos de la historia de esta mítica prueba. El Porsche 953 nació como una variante 4x4 del icónico 911 y arrasó en el desierto.

Con un motor Bóxer de 2.3 cilindros, el 953 llegaba a 225CV. Pesaba 1210 kilos y tenía dos tanques de combustible: uno de 120 y otro de 150 litros.

Los franceses René Metge y Dominique Lemoyne lograron triunfar en la carrera que unió la ciudad de París con la capital de Senegal, ganándole al campeón del año pasado que, por su puesto, también corrió con uno de los tres flamantes coches  alemanes. El otro, participó como asistencia.

Así, Porsche logró conquistar por primera vez el desierto, pero no sería la última…