En este Rally Dakar 2018, unos 28 pilotos decidieron poner su nombre en una de las categorías que merece el mayor respeto: Malles Motos. Son aquellos aventureros que deciden correr el rally más difícil del mundo sin ningún tipo de asistencia.

Mientras los grandes equipos como Peugeot, KTM o Kamaz gastan cientos de miles de dólares para que sus representantes lleven a lo más alto del podio a su marca, un puñado de pilotos deciden dejar de lado todo ese importante apoyo y se lanzan a una aventura prácticamente sin ayuda de otros.

Se trata de la categoría llamada históricamente Malles Motos, que rememora a los Raiders de los años 80, primeras ediciones del Dakar, donde los coches y camiones de asistencia no existían prácticamente y donde cada piloto debía arreglar los problemas con sus propias manos.

No cuentan con los lujos de los teams de primer nivel: nada de hoteles, no motorhomes enormes o sesiones de masajes luego de cada etapa. Ni siquiera un mecánico amigo que lo ayude con su moto.

Corren en comunidad con sus pares que se atrevieron al gran desafío y tan sólo reciben ayuda por parte de la organización en cuanto a la movilidad de sus pertenencias: una carpa, bolsa de dormir y algún que otro baúl para transportar herramientas. La comida y el agua, por su puesto, tampoco se les niega, como a nadie que pasa por el campamento dakariano.

Era una categoría reservada para las motos, aunque en los últimos años algunos cuatriciclos también se animaron a correrla. Malles Motos significa ser un auténtico piloto dakariano, tal como lo soñó Thierry Sabine a finales de los 70’.

Hasta el momento, son 28 los pilotos que se inscribieron en Malles Motos para este Dakar 2018. De esta manera, ya son 9 más con respecto a la edición 2017.

Entre los candidatos, figura el francés Olivier Pain, tercero en el 2014, mientras que también están Jürgen Van den Goorgbergh y Lyndon Poskitt, que pueden ser lo más fuertes en esta 40ª edición del Dakar.